Y de repente algo me oprime el pecho, me deja el aire suficiente para respirar y a ratos ni eso, inunda mi mente, me hace llorar, distribuye lágrimas por toda mi cara, algo me aprieta el estómago y produce un fuerte dolor en él, angustia. Los pensamientos vienen a mi mente, no me dejan moverme, no me dejan hacer nada. Llegan hasta mi boca unas cuantas lágrimas dejándome así su sabor. Ya no sé qué es real y qué no. Me aprieta más fuerte aún en el estómago, menos aire. Música y más música. Lágrimas y más lágrimas. Mentiras y más mentiras. Algo que no me permite mover ni un solo centímetro mi cuerpo, que no me deja pensar, que no me deja saber. Llamémosle…. impotencia.
miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 27 de junio de 2011
Siempre tuya, siempre mío.
Sentir que nuestro pulso aumenta y disminuye al mismo tiempo, coordinando hasta la más mínima pulsación. Danzar al compás de tus caderas junto a las mías. Cogerte de la mano, sentirte muy cerca de mí, sentir que siempre estarás a mi lado. Sentirte mío y solo mío, siempre mío. Reír, jugar, acercarte a mí cada vez un poco más. Besos acompañantes, caricias, cargados de pasión y de amor.Besos en los labios, y besos en los que tus labios pasean lentamente por mi cuerpo hasta llegar de nuevo a rozarme los labios, suaves, muy suaves; o en los que los míos son los que pasean, haciendo cosquillas lentamente a tu suave cuerpo, llegando a tus labios o separándome de ellos lentamente y aguantando la mirada a esos ojos tuyos marrones que no se separan de mí en ningún instante.
Coger aire, y soltarlo todo de golpe. Movimiento de tus caderas, y de las mías. Varios susurros de un "te quiero" que flotan en el aire que a veces respiramos y a veces dejamos correr libre por la habitación. Cuatro paredes que hoy son nuestras, junto al mundo entero que parecemos recorrer mientras volamos libres, con alas que se refuerzan con cada beso que nos damos. Un grito que cada vez se hace más fuerte, siempre en el silencio: -"Te amo, te amo, te amo." Sentirme tuya, siempre tuya, y tú mío, siempre mío.
" Todo, todo, todo, todo, yo quiero contigo todo".
- Te amo, y es algo que espero hacer siempre. Quiero sentirme siempre mío, que estés siempre a mi lado. Demasiadas fechas que no quiero olvidar. (7)
sábado, 7 de mayo de 2011
Nueve de noviembre.
Suena la música, suave, lenta; haciendo de la habitación un lugar tranquilo donde descansar de nuestros propios pensamientos; y nos dejamos llevar por ella. Y me abrazas, tumbados en la suave colcha de la cama. Y nos besamos lentamente, dejando que se rocen suaves nuestros labios, reposándolos el uno en el otro. Unos minutos más, continuamos sumergidos en aquél beso. Cambia la canción. El amor resuena con ella en cada uno de los diminutos puntos de las paredes de la habitación. Un beso, y otro, y otro más, hasta quedarnos sin aliento, y separarnos tan solo para respirar, o para buscar el oído del otro y susurrar en él un leve te quiero, en voz muy bajita, para que solo lo escuchemos nosotros, para no romper con la magia. Pasan las horas en el reloj. 5, 6, 7,8… Para nosotros, tan solo han pasado unos cuantos minutos. Nos miramos a los ojos, y así durante un rato, sonreímos. Comienzas a acariciarme, jugamos, nos hacemos cosquillas. Tu mano se pasea por mi cintura, para arriba, y abajo, hacia las piernas, hacia la cadera. Sonrío al sentirla pasearse despacio. Me miras, te cojo la mano y te acerco hacia mi cara. Música, y más música resuena. Siguen pasando las horas, seguimos besándonos, una, dos, tres y cuatro veces, no queremos separarnos. Para la música, y hay silencio por toda la casa hasta que de resuena tu voz diciendo un “te quiero” .

- Y estas flores son las únicas testigos del amor que derrochamos entre las paredes de aquella habitación. -

- Y estas flores son las únicas testigos del amor que derrochamos entre las paredes de aquella habitación. -
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